lunes, 11 de enero de 2010

FLY ME TO THE MOON...



Llévame a la luna
Déjame cantar entre esas estrellas
Déjame ver como es la primavera
En Júpiter y Marte

En otras palabras, toma mi mano
En otras palabras, nena bésame

Llena mi corazón con una canción
Déjame cantar eternamente
Eres todo lo que anhelo
Todo lo que idolatro y adoro

En otras palabras, por favor se sincera
En otras palabras, Te amo.

viernes, 8 de enero de 2010

RENACER....


Como AVE FÉNIX....
renacer de las cenizas,
y ser.
Y sentir lo que es morir
Y RENACER...

martes, 5 de enero de 2010

Etapas .........de Paulo Coelho

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, O cerrando puertas, O cerrando capítulos.

Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó ?....

Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir ! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya pasó. No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué…? ), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.. ¡Si puede enfrentarlos ya..¡ y ahora, hágalo..!, si no, déjelo ir, cierre capítulos.

Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

Paulo Coelho.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Hasta nunca más!

Y decidí dejarlo atrás...Quizás no de la mejor manera, con el tono incorrecto, rompiendo códigos, decepcionando a algunos, enorgulleciendo a otros… Pero fue un gran paso…No me arrepiento de lo que dije y/o hice, porque todo ha salido desde lo más profundo de mi alma perturbada, incentivada por un enorme dolor…No entiendo como el corazón nos engaña tantas veces…Cuál es su propósito? Todo lo que hago en este mundo es querer y sufrir, seguir queriendo y seguir sufriendo...Nunca se queda en el simple “querer”…En un lapso de conciencia, acaso por algún instinto de supervivencia…reaccioné...Y lo peor lo hice público!! Generé más destrucción de la que ya había…Si yo no era feliz, nadie lo sería…No ahorré en maldad, y por un momento, me sentí satisfecha…YO había ganado, había tenido la última palabra, y eso me hacía tan feliz… Pero fue todo más idílico…Empecé a sospechar… No me lo creía..No tenía justificación, y si la había, la reacción fue desmedida…No usé mentiras, pero a veces la verdad dicha de manera tan cruel no es aceptada…
Hoy me abro, y no sé que será de aquella historia incipiente que quise arruinar…Sólo sé que me demostré que no era tan buena como pensaba…Los malos sentimientos estaban presentes en mi interior, solo buscaban una excusa, un hecho que perturbara todo mi ser, para salir hacia el exterior…Me dirán resentida, enferma y otras cosas más….Pero el dolor que me causaste, la locura en que me sumergiste, fue una verdad..Negalo, si lo deseas, pero vos sabés que fue realidad…Hasta nunca más!

viernes, 23 de octubre de 2009

Remordimientos del pasado...


Todo pasó. Todo quedó atrás. Es ahora de emprender en nuevo camino. Pero no pdemos. Es inevitable desviar nuestra mirada hacia atrás. Buscamos explicaciones sobre el camino que tuvimos que recorrer. Rememoramos permanentemente lo que pasó, con culpas y remordimientos. Nos atascamos en un determinado instante. Repasamos una y otra vez palabras, gestos, circunstancias,como si pudieramos cambiar algo. Tenemos una razón: un sentimiento de insatisfacción te inunda todo tu ser. Te genera dolor y te impide seguir con tu vida.
El pasado no se puede cambiar. Es historia, y es nuestra historia, la que hace que seamos como somos. Focalizar en el pasado, nos impide vivir el prsesente y proyectarnos hacia el futuro.

Me siento mucho mejor (Charly García)
No razonar … desaparecer

cuando tenías que estar

te echaste a correr

lo que hiciste en mí

no tiene perdón

y yo sé que me siento mucho más fuerte

sin tu amor.


Mucho tiempo atrás

me hiciste sentir

que nuestro amor era más

y de esa forma vivir

no sé más quién soy

de qué te reísy ahora sé que me siento mucho más fuerte

sin tu amor.


No sé más que hacer

no sé qué decirc

uando tenías que estar

te echaste a reír

lo que hiciste en mí

no tiene perdón

y ahora sé que me siento mucho más fuerte

sin tu amor

y yo sé que me siento mucho más fuerte

sin tu amor

oh sin tu amor.


No sé más que hacer

no sé qué decir

cuando tenías que estar

te echaste a reír

lo que hiciste en mí

no tiene perdón

y ahora sé que me siento mucho más fuerte

sin tu amor.

y yo sé que me siento mucho más fuerte

sin tu amor

oh sin tu amor.

martes, 15 de septiembre de 2009

Del abandono y la culpa


Recientes investigaciones en materia de relaciones humanas han determinado que en una separación ambas partes sufren distinto (una más, la otra menos).

Por cierto, y aunque generalmente uno escuche decir -tras la ruptura- que “nos separamos”, siempre hay uno de los dos que abandona y el otro que es abandonado.

En consecuencia, hay alguien que “sufre más” quien fue abandonado y “sufre menos” quien decidió terminar la relación.

Los motivos para que así sea parten de la base de que el/la abandonad@ posiblemente estaban acostumbrados, incluso “bien” con la relación, y el abandono les cae como balde de agua fría.Por el contrario, el/la que abandon@ venía preparando la situación, pensándola, evaluándola, incluso tal vez con algún “affaire” en concreto o en potencia.Cuando decide perpetrar el abandono –entonces- sufre “menos” porque si en verdad sufriese mucho…. no se separaría y listo!

Ahora, este análisis que parece correcto tiene, como toda regla, una excepción interesante que merece estudiarse:

Las relaciones humanas son una dinámica.En esa dinámica no todo es “blanco” o “negro” (en realidad, lo mas común es que sea una infinita escala de grises).

Imaginemos entonces que el/la que decide la separación “sufre menos” que el que recibe la noticia de que no hay más pareja, de que “se acabó”, de que “no va más”.

Para que la “victimaria” (llamémosle así) sufra menos que la “víctima” de su decisión, debieramos ceñirnos a un ámbito temporalmente acotado (supongamos que es el “período de duelo” de la ruptura).

Pero la vida (y la realidad) no reconocen parámetros tan escuetos.Porque (vuelvo a decirlo), las relaciones humanas son una dinámica.

En esa dinámica, la “victimaria”, pasados unos meses (y –si la separación estuvo fogoneada por algún affaire, pasado el affaire-) suele recordar a la pareja perdida.

Suele recordar todo lo bueno que vivieron, y posiblemente en ese momento se da cuenta de que hace mucho tiempo que no sabe nada de ella.

Es entonces cuando intenta un contacto, un correo (que no tiene respuesta), un llamado a un celular que ha cambiado, o a un trabajo que ya no es el trabajo de quien fuera su pareja…

Caramba… ¿QUÉ ESTÁ PASANDO?…

Al fin y al cabo, el contacto se da y (para sorpresa de la “victimaria”) su “víctima” concluyó –con mucho dolor- el duelo que se le impuso, salió adelante y no quiere repetir la historia que tan mal terminó.

En este punto me detengo en el análisis, giro hacia los lectores, y les pregunto si no conocieron casos así. Sé que los conocieron. Es una conducta humana muy común en la dinámica de las relaciones.

Y aquí –entonces- ¿quién va a sufrir más?

El/la abandonad@ ya sufrió lo suyo (que no fue poco). Pero lo sufrió con el alivio de padecer un dolor no provocado.

El/la abandonante (¿existe esta palabra?), arrepentido y vedado de reanudar la relación que voluntariamente interrumpió, sufrirá, en su novedoso rol de “víctima” la imposibilidad de volver las cosas atrás. Acrecentado su dolor por el hecho de que el culpable de todo lo sucedido lo espera cada vez que se mira al espejo: Él/ella MISM@

Las cosas no “le sucedieron”…. ¡las COMETIÓ!

Por lo tanto, decir que tal o cual miembro de una pareja que se ha destruído “sufre” más o menos que el otro no es una afirmación estática.Es una afirmación que pendula al vaivén de la dinámica de las relaciones humanas.

Y en ese pendular de sentimientos, la “victimaria” (devenido en “víctima”) padecerá el dolor de pretender algo que le está vedado por el decurso de sus propios actos: Reanudar la relación que voluntariamente interrumpió.

Creo que no me equivoco si postulo que la culpa será su mas pesada carga en ese doloroso trance.





Fuente Original:
OrtBraker. Del abandono y la culpa.
Foro Amor y Pareja. Noviembre 2008

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿Existen las almas gemelas?


Cuando se habla de "almas gemelas", se piensa en dos mitades de una misma alma, que luchan, a través de los siglos, por reencontrarse y volver a ser un “todo”….
Aunque nacen en cuerpos diferentes, la unión de esas almas no termina jamás y a través de muchas reencarnaciones estarán juntos, porque es su destino…
No todos coinciden en esto. Algunos creen que es una fantasía idealizada desde la niñez y aceptada por los conformistas…"Ese amor, no fue, no sucedió, porque así debía ser"…
Para otros, esta idea tiene su contracara: la creencia de que el amor se construye paso a paso, día a día, como si fuera una futura casa que se va levantando, poniendo ladrillo tras ladrillo.
Ser "almas gemelas" nos indica que el amor surgió en forma espontánea ( e incomprensible), sin pensarlo, sin preponérselo, pero siempre en forma predestinada.
Si hablamos de que el amor no “surge”, sino que se “construye”, se abren las posibilidades de encontrarlo en varias personas, a lo largo de nuestra existencia.. Pero no nos asegura la felicidad. Esa "construcción" tiene un riesgo ínsito de derrumbarse o bien de ser demolido por alguno de los involucrados.
Al contrario, las almas gemelas se complementan en todos los sentidos y son verdaderamente felices, porque “estar predestinados” nos brinda seguridad a lo largo del tiempo y pese a las distintas circunstancias de la vida …
Sin embargo, las almas gemelas son siempre dos. No hay nuevas oportunidades, no hay nuevo amor.. Sólo hay uno (el verdadero) en esta vida.Cada un@ en este mundo, nació con un ser que la está esperando y que obviamente, un@ espera…
¿¿Qué hay de cierto en esto??
Creo en las almas gemelas, que existe esa persona que será nuestro verdadero amor. Y cuando lo encontremos, nos daremos cuenta que aunque separadas hemos estado buscándonos siempre. En ese momento comprenderemos el por qué de la espera, por qué la alegría de vivir y por qué los corazones no se cerraron a la llegada del amor, nunca. Nuestras experiencias pasadas fueron la preparación para el reencuentro.

Si aún no has encontrado tu alma gemela, no te angusties, aún no es hora, aguarda con fe. Y esperar con fe, es tener la absoluta certeza de que sucederá y que esta vez será para siempre... ¡será un amor eterno!